Oswaldo Sánchez no lo sabía, pero con una llamada telefónica su padre se estaba despidiendo, antes de morir. Estaba muy orgulloso de su hijo y le dio unas palabras para impulsarlo en su sueño de jugar un Mundial.
El ex portero de las Chivas recordó aquella última conversación que tuvo con Felipe Sánchez, quien días antes se encontraba en Guadalajara organizando los últimos detalles para la comitiva de familiares que acompañaría al futbolista en Alemania para su primera Copa del Mundo como titular.
Así lo mencionó “San Oswaldo” en el podcast “La Pelota Al Que Sabe” de TUDN.
“Tenía tres o cuatro días que no hablaba con él, por horarios y entrenamientos, no coincidíamos, justo marcó a la casa de mi madre porque su celular lo traía apagado y me contesta mi padre: “qué onda papá, ¿Cómo estás?”; “no, espérate. Me siento orgulloso de ti, te veo en espectaculares, en la televisión, en los puestos de periódico& ¡Hijo, eres un chingón!”.
El papá de Oswaldo sabía mejor que nadie lo que significaba para el guardameta estar en el máximo evento que tiene el futbol. Por lo que sus palabras parecían una premonición de lo que vendría horas después.
“No dejes que nadie ni nada te robe tu sueño de jugar este Mundial que te ha costado un huevo tener, yo sé lo que has llorado, sé lo que has aguantado, siempre has sido un tipo que no dice nada, que sigue trabajando, que apoya al que está, te han hecho injusticias y te has callado, no dejes que nada te robe tu sueño”, y se le cortó la voz, era su despedida, yo en vez de decirle papá gracias por tu esfuerzo, te quiero mucho, siempre fuiste alguien importante, no supe qué decir, “acá nos vemos, papá” y colgué”.
Después de esa emotiva llamada, Pavel Pardo y Rafa Márquez, compañeros en la concentración mundialista, llegaron con un celular para decirle que su esposa le hablaba desde su casa. Por su mente, inmediatamente pasó que a su papá le había ocurrido algo.
“Mi esposa me dijo directamente “tu papá se murió”.
El mundo se le vino encima a Oswaldo Sánchez, quien le pidió desesperadamente a Rafa que le consiguiera un viaje a Guadalajara, para estar con su madre y su familia. Había que tomar decisiones difíciles, pero el apoyo de toda la Selección Mexicana estaba.
“La Volpe me dijo “a ver Oswaldo, este es tu Mundial, tú has sido mi portero titular, indiscutible e inamovible, dime qué quieres hacer, te quieres ir y no regresar, te quieres ir y volver al último juego, ¿qué quieres? Lo que tú digas vamos a hacer, si tú me dices que estás para jugar, te voy a meter”. Le dije “Ricardo, quiero ir con mi madre y regreso a jugar”.
El que fuera leyenda de las Chivas no olvidó las palabras que le dijo su padre antes de morir. Tras toda una travesía, logró ir y venir, para terminar llegando a Alemania horas antes del primer encuentro de México ante Irán en la Copa del Mundo.
Con las emociones a flor de piel, jugó “San Oswaldo” un partido que terminó con victoria para los nuestros. Volteó al cielo y le dijo a su padre que había cumplido con lo que le pidió.

