Lo que acostumbraba ser una convivencia pacífica entre aficionados de Chivas y jugadores en la CDMX, terminó en una violenta protesta afuera del hotel de concentración del Rebaño Sagrado.
Tradicionalmente, los futbolistas de Chivas son recibidos por cientos de aficionados en la Ciudad de México, tanto en el aeropuerto, como en el hotel que el equipo elige.
Para el duelo de este sábado Vs Cruz Azul en el Estadio Azteca, la directiva aumentó las medidas de seguridad y su afición organizó una protesta singular, en lugar de la tradicional serenata.
Barra de Chivas ya los esperaba
Pasadas las ocho de la noche, la plantilla de Chivas llegó al hotel de concentración. Los jugadores bajaron del autobús que los llevó desde el Aeropuerto Benito Juárez y ya los esperaban unos 500 aficionados.
Entre los seguidores había familias, pero también decenas de barristas que se organizaron para protestar y lanzaron consignas contra los futbolistas.
Los jugadores pasaron entre los aficionados, protegidos por vallas metálicas y por un cordón de elementos de seguridad privada, contratados por el Club Guadalajara.
Le reclaman al Pollo Briseño
Pero un par de jugadores aceptaron la petición de los aficionados para acercarse y dar autógrafos.
Entre los jugadores que rompieron el cerco de seguridad estuvo Antonio “Pollo” Briseño, quien se acercó, se tomó fotos, firmó camisetas y de pronto se vio rodeado de barristas.
Los hinchas le exigieron dar mejores resultados y la cercanía permitió que al menos tres de los aficionados rompieran el cerco de seguridad y jalonearan al “Pollo” Briseño.
Al ver los gestos de los aficionados, los elementos de seguridad se llevaron al jugador, pero tres barristas lo siguieron y no lo soltaron hasta que el futbolista pudo entrar al hotel.
Rompen cristales del hotel
Otros aficionados tomaron el incidente como motivación para también romper el cerco, derribaron las vallas metálicas y se acercaron al vestíbulo del hotel.
Los elementos de seguridad, desarmados y sin autoridad, entraron al hotel y así los aficionados derribaron todas las vallas, rompieron cristales de las puertas y aumentaron las protestas contra los jugadores.
La protesta terminó sin más violencia y algunos jugadores salieron a pedirle calma a los aficionados.
Sin embargo, César Caballero, periodista de Fox Sports, fue jaloneado por aficionados que le exigieron no grabar. Tras unos minutos, el reportero fue liberado.
Chivas enfrentará al Cruz Azul este sábado a las nueve de la noche en el Estadio Azteca.
